civiNova.com

La ciudad de la cultura

ISSN 1989 - 5658
 Suscríbete: Rss 2.0  Rss  Atom

La sexualidad ha sido considerada como una descarga incontrolable e involuntaria del impuso biológico en diferentes culturas del mundo.
Reflexionar sobre la relación de significados que giran en torno a nuestra sexualidad, en sus pautas sociales y tratamiento simbólico, nos muestra la diversidad de conductas sociales incorporadas en los diferentes sistemas culturales, económicos y/o políticos, siendo un aspecto importante a la hora de comprender la práctica de la poliginia y la poliandria a lo largo de la historia de formación de sociedades.
La poligamia es un término antropológico que se utiliza para definir un tipo de matrimonio o unión, el cual permite a una persona estar casada con varios individuos al mismo tiempo. Este término comprende al mismo tiempo dos vertientes antagónicas bajo los conceptos de poliginia (varón con varias mujeres) y poliandria (mujer con varios varones).
Actualmente se reconocen más de 8oo sociedades que aceptan la poliginia en todo el mundo, en cambio las sociedades que aceptan la poliandria se reducen a cinco: el Reino de Mustang Nepalí, el pueblo Mongol Na de Yunán en China, mujeres Nayares de Malabar en la India, Paharis de la India y Polinesios de las islas Marquesas.
Aunque el derecho occidental actual no reconoce la poligamia, la Antropología del Parentesco ahonda su interés sobre estudios de casos de prácticas poligámicas en todos los lugares del mundo y en diferentes ejes espacio‐temporales, contribuyendo así a la búsqueda su origen a través de mecanismos de adaptación al entorno y/o ajustes o estrategias sociopolíticas y culturales sobre el plano biológico, otorgando especial interés en el tratamiento del ser humano como ser biopsicosociocultural.
¿Desde el origen de las principales religiones del mundo se extendió la práctica de la poligamia?

Desde los orígenes de las mayores religiones del mundo e incluso desde tiempos ancestrales, la práctica poligámica estaba formalmente reconocida en la vida cotidiana e incluso entre miembros del círculo religioso.
En el Antiguo Testamento se habla con cierta soltura de la poligamia practicada entre patriarcas bíblicos. El Hinduismo se nutre de la adoración de figuras ancestrales polígamas, aunque actualmente la ley en India la prohíbe. La poliandria no es rechazada, pero tampoco le ceden posibilidad de exaltación. El Islamismo también acepta la poliginia, sin embargo no es practicada en todos los países musulmanes, siendo mayoritariamente en Arabia Saudita y Emiratos Árabes, y poco frecuente e incluso inexistente en los demás. En textos que datan del período del judaísmo clásico encontramos también referencias en cuanto a la aceptación de la poliginia.Sin duda es la sociedad a través de su articulaciones culturales quien marca los límites de lo que es o no aceptable sexualmente, y los individuos reaccionan aceptando o rechazando lo impuesto.

HUAORANI del Amazonas: Poliginia como ajuste equilibrado entre medio natural, población y recursos naturales
Los Huaorani del Amazonas poseen una residencia común que constituye su propia base social. El pueblo está compuesto por estas residencias o “casas largas”, integradas por matrimonios intergrupales de unos diez a treinta miembros. El núcleo lo configura una pareja mayor (hombre casado con una, dos o tres mujeres), sus hijas con sus maridos e hijos y los hij@s aún solter@s. Se generaliza el trato igualitario entre todos los miembros. Todos los miembros de la casa son uno, una única substancia, bajo un objetivo común de cohesión grupal por y para la comunidad. La práctica de su sexualidad no diferencia el placer genital de otros placeres corporales, además los niños buscan el placer al igual que los mayores. Hacer el amor se centra en la reproducción y para ello se requiere a dos personas en la hamaca. Si un hombre tiene varias mujeres deberá acudir a sus hamacas y repetir las relaciones sexuales muy frecuentemente para que una mujer quede embarazada, e igualmente necesario volver a repetirlas para garantizar el crecimiento del feto.
Un hijo simboliza un premio en sí mismo que otorga la naturaleza y no un subproducto del placer sexual.
LOS LOBAS: Poliandria como ajuste económico y control de natalidad
El reino de Mustang está situado en el Norte de Nepal a una altura de casi 4.000 mtrs. Está habitado por “los lobas”, un grupo étnico tibetano. Para entender la práctica de poliandria una vez más debemos centrarnos en la relación de la población con su entorno y adaptación a los recursos. La tierra de cultivo además de árida, escasea. La sucesión de derechos de propiedad se otorga por línea masculina, así pues, en una familia con varios hermanos es el hijo mayor el único heredero de todas las tierras y el único con derecho a casarse con una sola mujer, que al mismo tiempo se convierte en la mujer de sus hermanos. La mujer y sus esposos duermen todos juntos y desnudos. Al varón que no quiera casarse con la mujer de su hermano se le otorga la oportunidad de realizarse como monje budista o a ser siervo bajo las órdenes de su hermano.
El trato es igualitario entre hombres y mujeres. Cuando surge deseo sexual se practica sin más, sin reglas o turnos. No existe el sentido de posesión biológico de paternidad, y los hijos sólo diferencian al hermano mayor como su propio padre. Los demás hermanos son sus tíos, aunque alguno de ellos sea biológicamente su progenitor. Aún así, el término de parentesco recoge diferente significado al que otorgamos en occidente, derivándose en sí el mismo afecto, atención y obligaciones que se le atribuye al padre en el día a día familiar.

NUER y AZANDES, matrimonios homosexuales como reclutamiento de parientes o control socio‐cultural del impulso sexual
La reciente aceptación y liberación de la homosexualidad no emerge del mundo occidental a través de numerosos movimientos en su defensa desde los años 60. En otros lugares y durante miles de años la homosexualidad ha sido aceptada socio‐culturalmente e incluso se ha llegado a clasificar como tercer sexo.

El matrimonio entre mujeres es predominante en África. Es el caso de las mujeres Nuer de Sudán. Aquellas mujeres Nuer que son estériles adoptan el rol de esposo y toman a una mujer como su legítima esposa. Además, se encargará de buscar al mejor progenitor que considere para su esposa con la finalidad de mantener relaciones sexuales con ella y así le conceda hijos. Sin duda una estrategia cuyo objetivo gira en torno al reclutamiento de parientes como ayuda en la subsistencia de la economía doméstica.
El matrimonio entre hombres también ocupa un plano importante en África. Es el caso de los Azande, un pueblo que se extiende en el centro y norte de África. Debido a la escasez de mujeres por la práctica de la poliginia y la existencia de grandes harenes, escasean las mujeres para cortejar, así que los guerreros jóvenes no pueden mantener relaciones esporádicas o temporales,  ya que la gran mayoría de las féminas se comprometen desde la infancia. Los guerreros jóvenes de esta comunidad pueden unirse en matrimonio temporal con muchachos. Esta práctica es socialmente aceptada por la comunidad. Se trata de un ajuste socio‐cultural para dar solución a la erradicación del adulterio o violaciones como única forma de obtener placer sexual, ya que ponerlo en práctica además supone un implacable castigo de amputación del labio superior, genitales, manos u orejas. Consecuentemente, si estos guerreros jóvenes no se conformaban con la masturbación, optaban por este arreglo matrimonial temporal para desfogarse sexualmente.
Llegada la adultez, el matrimonio homosexual efímero es abandonado y se inicia la búsqueda de una mujer para el inicio de una vida conyugal heterosexual duradera.
La sexualidad se culturiza, originando diferentes modos de expresión sexual, uniones y/o matrimonios.
Sólo desde el análisis holístico de su significado, simbología y atendiendo cautelosamente a su contexto socio‐histórico, podemos superar nuestra visión etnocentrista que impide ver la aceptación de otras prácticas o roles sexuales sin ocasionar en nuestros esquemas culturales un shock cultural de rechazo hacia estas.


Susana Colodrero López
Antropóloga Social y Cultural

Comentar

Sobre civiNova

Revista digital, red social, creación y
hosting de webs culturales.
ISSN 1989 - 5658
Contacto: redaccion (arroba) civinova.com

Twitter