El 9 de febrero de 1896 nacía en Perú Joaquín Alberto Vargas y Chávez, uno de los más reconocidos artistas pin up de todos los tiempos cuyo talento con la acuarela y el aerógrafo, un tosco aparato alejado de los sofisticados dispositivos actuales, le valió el unánime reconocimiento de crítica y público y es que el pintor peruano afincado en los Estados Unidos fue mucho más que un dibujante de pin ups y, de hecho, actualmente uno de los máximos galardones que un pintor con aerógrafo puede recibir es el Premio Vargas que concede anualmente la revista Airbrush Action.
Fue en el laboratorio de su padre Max, un fotógrafo de prestigio, donde el joven Alberto aprendió a manejar el aerógrafo que su padre utilizaba para colorear y retocar fotos y negativos. El veterano Max Vargas pronto se dio cuenta de la valía y el talento de su hijo y le puso a trabajar con las fotos de sus clientes que quedaban invariablemente encantados con el trabajo del jovencísimo Alberto quien, sin embargo, pronto mostró mucho más interés por el dibujo que por la fotografía.






