“La lectura no tiene por que ser cómoda,
al contrario, tiene que ser incómoda, debe exigir esfuerzos si queremos que sirva para algo y tiene que reflejar la realidad social que vivimos, no puede servir sólo como fuga o escape“
Más allá de las grandes cadenas y superficies comerciales existe un modo distinto de concebir el mundo del libro en particular y de la cultura en general y es que, pese a la crisis de los pequeños negocios durante los últimos años, décadas más bien, son muchas las librerías de barrio que han sabido hacer frente a esta feroz competencia adaptándose a los nuevos tiempos y conservando su lugar a base de una oferta variada y de calidad que va más allá de la mera venta de libros. Este es el caso de la librería Primado de Valencia, con cuyo propietario, Miguel Morata hemos tenido el placer de charlar.





