civiNova.com

La ciudad de la cultura

ISSN 1989 - 5658
 Suscríbete: Rss 2.0  Rss  Atom
La ambición desmedida que se traslada a la traición como mejor soporte para llevarla a cabo, unida a la falta de escrúpulos, que no de conciencia, arremeten una y otra vez sobre la mente de Macbeth. Héroe reconvertido en villano o humano transformado en sombra (en su propia sombra), que se mira y no se reconoce. Sí, la ambición teñida de negro inunda bajo una profunda oscuridad el escenario del Teatro del Canal, que poseído de una perenne niebla, vaga como un alma en pena en busca de su descanso definitivo. Pero ¿hay descanso para un alma herida por su propia espada? Y bajo este manto autodestructivo, la presencia del verbo shakesperiano se alza una y otra vez sobre sus personajes como una luz que no se agota y que nos zarandea las conciencias. Esa violencia verbal, se incrusta como una daga en nuestros oídos, y nos deja sobrecogidos y temerosos de nuestros actos, como si los espectadores también fuéramos partícipes de esta tragedia con mayúsculas, otra de tantas a las que el ser humano sucumbe hoy sí y mañana también. Pues no cabe sino sobrecogerse ante la carga crítica sobre la que se cierne este Macbeth, porque lo hace sobre una sociedad actual herida de muerte por la flaqueza del alma del ser humano, que pobre de espíritu y valores, vaga sí, como un alma en pena arrasando los desechos de una sociedad en destrucción.

Leer más…

Como decía la vieja canción quince años no son nada, o ¿quizá sí? Para salir de dudas, Second ha decidido recordarnos a todos su aventura musical en ese período de tiempo; y lo han hecho de la mejor forma posible, disfrazados bajo las notas de sus canciones, que comenzaron en un lejano 1997 bajo la batuta de Sean Frutos (vocalista) y Jorge Guirao (guitarra), a los que más tarde se unirían el resto del grupo: Nando Robles (bajista), Fran Guirao (batería) y Javi Vox (guitarra/teclados).
Desde entonces, las señas de identidad de este grupo murciano han sido siempre las mismas, porque su objetivo no ha sido otro que el de transitar por la senda de los soñadores, un lugar mágico repleto de sonidos que siempre buscan la verdad del instante de una forma sencilla, sin necesidad de despistarnos con falsos artilugios. Si todos sus seguidores corean ya sin dificultad los últimos éxitos de sus dos últimos discos, Demasiados Soñadores y Fracciones de un Segundo Leer más…
La firmeza de los sentimientos rotos se sobrepone a casi todo, excepto al destino. Denise Villenueve, el director y productor de Incendies, la define como un “campo de minas”, porque en esa aparente frialdad visual en la que está rodada bajo un pálido espectro cromático, los cortes en la yugular se suceden unos tras otro sin darle tiempo al espectador de filtrar tanto odio y destrucción. El por qué de esta biografía de la sinrazón, comienza con un enigma que enseguida adivinamos que se ha propiciado por la ruptura del amor por causas religiosas a las que la protagonista Nawal (Lubna Azabal) tendrá que hacer frente por ese avatar endémico que enfrenta al ser humano desde el principio de los tiempos. La muerte del ser amado y la desdicha que ello conlleva, en este caso se convierte en el motor que mueve la voluntad de la protagonista, que tras dar a luz al hijo del padre muerto y ser desposeída de él, le promete ir a buscarle algún día.

Leer más…

Roman Polanski en esta ocasión nos lleva de la mano de Yasmina Reza, para mostrarnos de cerca y con toda su crudeza, uno de los grandes problemas de las sociedades occidentales más avanzadas, porque en su ansia de conquistar nuevos territorios, el ser humano se muestra incansable a la hora de defender aquello que cree suyo, aunque para ello, pierda los papeles y tenga que quedar en evidencia delante de los demás, ya sean éstos extraños o conocidos. La razón, o mejor dicho su razón, se transforma en ese territorio inexpugnable al que nadie puede acceder, ya que todos creemos que nuestras razones son incontestables y las mejores razones del mundo. En esa lucha por conquistar nuevos territorios tanto públicos como privados a la que antes aludíamos, los padres modernos se llevan la palma de la sinrazón, porque cada vez más y en un mayor número, se comportan como auténticos guardianes y defensores de los desmanes de sus descendientes, sin tener en cuenta las últimas razones del comportamiento de sus hijos, ni pararse a pensar tan siquiera en los porqués de sus comportamientos, porque si lo hicieran, a buen seguro se darían de bruces con sus frustraciones.

Leer más…

Una y otra vez nos recuerdan que el amor es el sentimiento más importante de todos los posibles, y el que mueve el mundo sin necesidad de dar pedales o ser rico. Josh Radnor (Sam), y a la postre, escritor, director y protagonista de esta cinta, nos da su particular punto de vista acerca de eso que llamamos amor, si bien, él intenta desfragmentarlo en las diferentes etapas por las que pasan las parejas en su búsqueda y hallazgo, e incluso, en el amor universal que un hombre puede sentir por un niño y viceversa, como una muestra de eso que llamamos amor puro. Aparte de este matiz sentimental, la puesta en escena de esta Happy… se basa en la importancia que hoy en día tienen las relaciones de amistad entre los componentes de la generación que supera la treintena sin llegar a la cuarentena, encontrando en ese tipo de intercambios, el verdadero equilibrio que no son capaces de encontrar por sí mismos ni con sus respectivas parejas, a lo que Radnor, impregna de una buena pátina indie en la música, en la luz con la que rueda sus escenas, y en el prototipo de personajes desubicados en una casi anónima Nueva York, paradigma del mundo moderno a todos los niveles, y que en esta ocasión, es simplemente eso, una referencia verbal más que visual.

Leer más…

Sobre civiNova

Revista digital, red social, creación y
hosting de webs culturales.
ISSN 1989 - 5658
Contacto: redaccion (arroba) civinova.com

Twitter