Intentar buscar las diferencias entre este libro de relatos que lleva por título Principiantes (versión tal y como la escribió Carver) y el su ya famosísismo De qué hablmos cuando hablamos de amor (versión revisada y recortada por su editor Gordon Lish) es tratar de buscar las diferencias en las viñetas de los dibujos de los periódicos e intentar acertar y ganar el juego. Pero ese camino es el equivocado, porque si bien, las diferencias entre uno y otro libro son más que notables (no hace falta más que acudir a las web que nos muestran las mutilaciones de Lish) también es minimizar la obra del gran Raymond Carver.
Raymond Carver, Principiantes: la fuerza de los sentimientos
Rumer, Seasons of my Soul: la inocencia de los buenos momentos
Una de las características de la música, es el poder que tiene de poner a viajar a nuestra mente en busca de aquellos buenos momentos que la canción de turno sea capaz de hacernos recordar, y esa es la mejor definición para esta maravilla que se titula Seasons Of My Soul, algo más que una compilación de canciones soul, con toques gospel en algunas ocasiones o jazz en otras, porque Rumer (nombre bajo el que se cobija Sarah Joyce) ha apostado su futuro y su vida por sacar a la luz sus canciones tal y como ella las había concebido y no como otros las querían ver, lo que la ha llevado a desempeñar multitud de trabajos y vivir sin apenas nada, ya que lo más importante era lo que ella tenía dentro y en verdad que era mucho.
Los Pedales, Nuevo Mundo: identidades musicales que buscan un lugar en nuestros corazones.
Lo que más llama la atención de este Nuevo Mundo es el crisol de sonidos que lo componen, y donde los hermanos Muñoz (Rodolfo y Gustavo) han dado lo mejor de sí mismos en la difícil búsqueda de encontrar su propia identidad musical en el complicado universo sonoro de la industria musical española, donde salen nuevos grupos con ganas de dar guerra en cada esquina.La propuesta de Los Pedales, así se hacen llamar, está cargada de sonidos pop clásicos en sus dos primeros temas La Máquina del Tiempo y Razones Comunes (que podría funcionar como canción de presentación), para ir adentrándose poco a poco en intenciones musicales más próximas a las que atesoran los nuevos clásicos cantautores españoles, y así, en Te Gusta Gustar (donde hay un gran protagonismo de un órgano Hammond) nos recuerdan a Pereza, para en el siguiente tema Dirección Sur ir en búsqueda de algunas de las composiciones del mejor Quique González Leer más…
Concierto Vodafone Secret Shows de Zoé en la Sala Joy Eslava de Madrid: Héroes entre sombras
El inicio del concierto que anoche tuvimos la suerte de presenciar en la Sala Joy Eslava de Madrid, nos dejó claro que Zoé están jugando a ser grandes. La entré alargada de su temazo No Hay Dolor fue toda una declaración de intenciones, con una gran carga sonora repleta de matices y sensaciones que les hacia moverse como héroes entre sombras (como se echa de menos un inicio así en la escena indie española). Una estética sonora que refleja magistralmente su afinidad musical con algunos de los grupos ingleses más oscuros de principios de los ochenta, (The Cure o Psychedelic Furs) donde la repercusión en la forma de tocar la guitarra de Robert Smith es más que evidente (no ocurre así en la voz) y que hace ganar mucho enteros a su música, porque es capaz de hacer estallar en mil imágenes y sensaciones las cabezas de todos aquellos que les escuchan.
El panorama musical español está de enhorabuena. A la profusa y abundante cantera de nuevos grupos que se van reafirmando día a día en el panorama nacional, de vez en cuando se les une lo mejor de la música de fuera. En este caso, la actualidad viene marcada por la que sin duda es una gran noticia y una inmejorable ocasión para ver en directo a uno de los grupos punteros de la música independiente mexicana y de toda Latinoamérica. La cita será el próximo miércoles 9 de marzo en la Sala Joy Eslava (que acaba de celebrar su 30 aniversario), y ese es el momento y el lugar elegidos por Zoé para recordarnos la exquisitez de su sonido, como claro ejemplo de que la música no entiende de fronteras ni idiomas, ya que en sí misma es un lenguaje universal.




