El músico sevillano, líder de la banda Sr. Chinarro, tiene un pie en Sevilla y otro en Málaga. En una ciudad graba su disco número 16, en la otra escribe (mejor dicho, ahora corrige) su primera novela. Nadador entre dos orillas, , Antonio Luque da vigorosas brazadas de música, sarcasmo y poesía.
Karina Sainz Borgo/ Madrid
Antonio Luque pide un café con leche descafeinado. Lo hace porque el Señor Chinarro, la banda que lidera , debe subir al escenario en 45 minutos. “Si me tomo cualquier otra cosa me pondría hiperactivo”, dice mientras remueve el azúcar. Han transcurrido casi veinte años desde que este músico sevillano editara Pequeño Circo (1993) y más de diez desde El porqué de mis peinados (1997). Una propuesta musical indie, entonces mucho más oscura, fue aclarándose y transformándose. Luque quemó naves. Dejó su trabajo en una fábrica y se dedicó por completo a componer, tocar y escribir.





