Los fans del grupo mexicano Zoé, están de enhorabuena por varios motivos, el primero de ellos, porque el pasado 22 de marzo salió a la luz un magnífico álbum que para nuestra dicha no es sólo sonoro (porque en esta ocasión la excusa lo merecía), y junto al cd de audio que recoge la grabación que se realizó en los Estudios Churubusco de México DF, se acompaña de un documento visual en forma de DVD que recoge dicha actuación, gracias a que la cadena MTV les eligió para grabar el MTV Unplugged de Zoé; el segundo motivo de satisfacción, es la buena acogía que este cd+dvd ha tenido ya en el mercado norteamericano y mexicano, donde ha alcanzando los primeros puestos de las listas de ventas.
Pero la auténtica maravilla y novedad, es el testimonio visual y sonoro que va a quedar de esta inigualable experiencia, a la que Zoé se enfrentó en un escenario circular a partir del cual, se disponían cámaras y público con la jaula (portada del disco) y su pez en el centro del mismo. Como toda ha si planificado al milímetro, la alta calidad de las imágenes y el sonido, se hacía acompañar de una no menos dichosa luz, que entre tonos azules y naranjas, recogía más si cabe a los músicos para darles un tono más cercano y familiar (casi se podían adivinar las llamas del fuego dentro de la chimenea de nuestro salón), porque ese es lo que transmiten Zoé, cercanía y familiaridad adornadas de buenas canciones a raudales, donde los guiños a la música de otras décadas era evidente en el micrófono de León Larregui o en los cañones de luz que había en la parte posterior del escenario.









