civiNova.com

La ciudad de la cultura

ISSN 1989 - 5658
 Suscríbete: Rss 2.0  Rss  Atom

Sección: Literatura

El pasado martes tuvo lugar la primera entrevista en directo de Condado de las letras. Los Condes recibieron a David García Martín. Éste comentó que emplea la poesía como una manera para reflexionar. Escribe en el blog Residencia en la red desde 2008, lo que le resulta muy gratificante, porque es una manera de comunicarse con los demás. La escritura es un trabajo solitario y publicar en red permite mantener el contacto. Asimismo, la red le ofrece al autor libertad para publicar. David García se interesó por el periodismo a raíz de la lectura de la columna Los placeres y los días de Francisco Umbral; escribe sin una razón lógica, por «una pulsión» que le mueve a hacerlo; y, para ello, parte de una imagen. La inspiración puede llegar en cualquier momento y, de hecho, el escritor siempre está pensando en nuevos textos. El Conde le preguntó por cómo crea las metáforas, a lo que David García respondió que trata salirse todas las reglas. Acto seguido, el escritor dijo que tiene como máximos referentes literarios a Neruda, García Lorca y Francisco Umbral, les rinde culto, son su «santísima trinidad». La función del poeta es contar cosas de un modo bello, que trascienda el nivel de comunicación habitual; y se dirige «a la conciencia de las personas». La Condesa recordó que Baudelaire decía que el poeta se disfraza, crea una imagen; a lo que David García dijo que, en su caso, opta por salir, por escapar de la rutina, y lo expresa con la imagen del vino. David García escribe desde la pasión que tiene por la Literatura, aunque no sea un camino ni seguro ni siempre gratificante. La entrevista se puede aquí

Santiago Sevilla Vallejo

Izumi Kyoka.
El santo del monte Koya
y otros relatos.

Traducción de Susana Hayashi.
Introducción de Carlos Rubio.
Satori Ediciones. Gijón, 2011.

Satori Ediciones, una editorial gijonesa “dedicada a dar a conocer la fascinante cultura japonesa al mundo hispano-hablante a través de obras publicadas por autores de reconocido prestigio, tanto occidentales como japoneses”, acaba de publicar un brillante conjunto de relatos de Izumi Kyoka (1873-1939), autor inédito hasta ahora en español.

Los cuentos de El santo del monte Koya y otros relatos cumplen uno de los objetivos centrales de esta editorial, “cubrir el vacío bibliográfico que existe en lengua española con respecto a la cultura nipona (…) porque creemos que éste es el mejor modo de penetrar en una cultura tan lejana pero, al mismo tiempo, tan cercana. Con este sueño nació Satori, «Iluminación», para aportar un poco de luz sobre un mundo, el nipón, que, en cierto sentido, aún sigue en penumbra.”

Leer más…

¿Quién se acordará de nosotros cuando hayamos muerto? El gran anhelo del ser humano de ser inmortal se desvanece con la misma rapidez que su recuerdo cuando ya nadie evoca su vida, porque ¿qué difícil es atravesar la barrera del tiempo? Escritores, artistas, políticos o personas que llegan a teñir de negro sobre blanco una escueta reseña biográfica en la Wikipedia, pueden pensar que a ellos no les dejarán caer en el olvido, pero ni así, tienen la certeza que alguien entre dentro de sus datos o lean sus novelas o vean sus cuadros, porque grandes genios y personajes ilustres de la Historia de la Humanidad también duermen en el cementerio de los justos, ese que nadie visita, ni nadie sabe dónde está.

La trampa de la memoria parece ser el mecanismo final con el que Javier Cercas nos remueve la conciencia y la memoria para recordarnos el heroísmo de aquellos que perdieron la guerra y la posibilidad de su recuerdo y sentido homenaje, porque de los perdedores nadie se acuerda. La única grieta que se atisba en todo este “relato real” en palabras del narrador, es la excusa última que sobrevuela sobre todo el entramado de esta historia, al dotar a Sánchez Mazas y los cien falangistas existentes en España en la década de los treinta de un poder infinito (“porque por culpa de Sánchez Mazas y por la de cuatro o cinco tipos como él había pasado lo que había pasado…”) sin reparar en ningún caso en su afán de reconstruir la historia de España de esos años, en la formación del Frente Popular en las elecciones del 34 y en el consiguiente fracaso de la Segunda República hasta su desembocadura de la Guerra Civil. Pero hechos históricos aparte, hay que convenir como hace el gran maestro Vargas Llosa, que el gran acierto de este relato es la introducción del propio narrador dentro del mismo, pues convierte a este relato real, en una historia dinámica muy literaria, a veces hasta divertida, con la que consigue llegar a las entrañas más profundas del ser humano, (por ejemplo cuando Miralles le pide al narrador que le abrace), porque como muy bien titula Vargas Llosa en el artículo que encumbró de lectores a esta novela, El sueño de los héroes tiene el encanto de las historias de perdedores, que a nivel literario, siempre son mucho más seguidas que la de los ganadores.

Leer más…

Sedientos de experiencias que contar, ávidos de fragmentos que recordar y exhaustos por las infinitas escaleras del Círculo de Bellas Artes de Madrid que tuvimos que salvar, nos dirigimos a este vasto festival de la cultura de la silente palabra impresa y de las emociones cercanas de la palabra hablada; y lo hicimos con la sana intención del curioso que se acerca a un lugar que intuye que le va a gustar, pero del que todavía desconfía, por el entorno y el ruido mediático que acompañan al evento. Pero como en una época de profunda crisis todos andamos perdidos en mitad del desierto, en cuanto podemos, buscamos un oasis donde refrescar nuestra mente y apaciguar nuestros resecos sentimientos. Y así, nosotros incendiamos a nuestros músculos y retamos a nuestras preconcebidas ideas bajo el símbolo de una letra tan española como la “ñ”. ¿Y cómo lo hicimos?, pues nos sumergimos sin pudor en una pequeña parte de todo aquello que el Festival Eñe nos proponía: conferencias, lecturas, mesas redondas, ilustraciones, caras a caras, acciones, parejas de baile…

Leer más…

El año de la rubia de Jesús Nieto Jurado es una novela corta de 85 páginas, pero en la que se narra la experiencia de una vida entera. Bajo la clave metonímica de la parte por el todo encontramos la representación amplia de su significado: el año por la vida, y la rubia por todos los ideales frustrados e inalcanzables.

El año del título se condensa en un verano: un instante desmayado, una angustia en el bochorno de la siesta, sobre el que buscamos a deshoras un cosquilleo desvanecido en la arena. El verano es siempre una promesa, la de licores frescos, la de besos en las orillas del cuerpo, la de suicidios estivales. La rubia es toda la promesa del verano. La rubia es la única promesa de una vida tediosa cuyo paso está marcado por la caída rítmica del cabello y por los botellones a pie de plaza.
No obstante, hay veces que el verano no cumple lo que promete, como también hay veces que la vida atropella pasiones, destruyendo así el arrojo que bulle en los amaneceres de junio. La imagen de la rubia se había configurado como la única salvación posible para sesgar la tragedia cotidiana, y su conquista habría sido la consagración victoriosa de alguien acostumbrado a perder, habría sido la dilatación del estío más allá de sus límites. Pero el ideal de la rubia se desvanece con la primera brisa del otoño.
Como bien sabemos, la posesión del objeto mata el deseo. En El año de la rubia los objetos anhelados nunca se llegan a conseguir, son fracasos sucesivos que atrofian la realización ideal de uno mismo. Por ello, hay un rugido polvoriento en cada fragmento de la memoria. Además, el deseo está plasmado en la novela porque sigue vivo, porque no se ha poseído ningún objeto; es necesario este fracaso para que exista la obra. El año de la rubia es fruto estéril del deseo. El año de la rubia es toda una promesa.

Condado de las Letras

Imagen: Cortesía de José María Plaza

Sobre civiNova

Revista digital, red social, creación y
hosting de webs culturales.
ISSN 1989 - 5658
Contacto: redaccion (arroba) civinova.com

Twitter