Siempre se me han puesto los pelos como escarpias al escuchar o leer cosas del tipo “subir arriba“, “bajar abajo“, “salir afuera“, “es ciego, no ve nada” o “tras realizar la autopsia al cadáver”. Lo cierto es que pensaba que se estaba cometiendo un error gramatical pues se trata de expresiones o frases redundantes que utilizan palabras del todo innecesarias. Si un ciego es alguien privado de la vista, no creo que sea necesario añadir que no ve nada. Lo de hacer autopsias a un vivo nunca me ha parecido buena idea y en cuanto a subir arriba, bajar abajo o salir afuera… que decir, hablan por si mismas, yo mismo intenté una vez subir abajo y casi me da un síncope del esfuerzo. Dicen que rectificar es de sabios y, aunque yo de sabio tengo poco, debo rectificar pues hace unos días fui ilustrado a este respecto.
Sección: General
ANGELINA O EL HONOR DE UN BROGADIER, DE ENRIQUE JARDIEL PONCELA
Angelina nos sitúa en la España de 1880, a un paso del gran desastre del 98, pero los temas que trata son universales: el honor, el amor, la pasión, la infidelidad, las relaciones de matrimonio y las relaciones padre e hija.
Christian Gálvez salta a la arena literaria

Christian Gálvez ha demostrado con su valía profesional ser uno de los rostros más versátiles de la televisión actual. Durante su paso por Caiga quien Caiga dio numerosas muestras de buen hacer periodístico, combinando la frescura televisiva con un olfato reporteril e innovador y que le llevaron a acometer, junto a sus compañeros, una profunda reforma del periodismo satírico en la pequeña pantalla. Ahora publica libro, Sin-Vergüenzas por el mundo, donde se cuenta, con pluma ágil y amenidad, lo que un reportero sin acreditación es capaz de hacer para conseguir una buena entrevista. Con el humor que caracteriza a Gálvez, este libro está llamado a ser uno de los best-sellers de la próxima temporada. Seguiremos informando cuando salga a la venta el próximo día 13 de enero.
FUENTE: Espasa
Arte para recomendar por J.M. Velasco
Llega la Navidad, y con ella se dispara todo: las salidas, las compras, los adornos navideños, polvorones y turrones. Vemos luces de colores por doquier, y muchas sonrisas, parece que es un mes en que todos parecemos más felices, el consumo se dispara, los niños cantan villancicos y los Reyes Magos y Papa Noel conviven en perfecta armonía, a fin de cuentas todos vienen a traer regalos. Es tiempo de felicitaciones y visitas a familiares lejanos, y compras, muchas compras. Bueno, todo esto está muy bien, ya que hay que reactivar la economía, por eso empiezo por recomendar que regalen arte, creo que es un buen detalle y se lo van a agradecer siempre, ya que cada vez que vean la obra van a pensar en quien se la regaló.
También es verdad que hay mucha confusión y mucho Ego entre los artistas, yo conozco pintores que apenas han hecho nada y ya se creen artistas, otros que cada año ponen precios altísimos creyendo así que la obra es más valorada e importante…por no decir ya quien les pone esos carísimos marcos, bueno hay de todo en la viña del señor, pero no se dejen engañar, ustedes no están comprando el marco sino la obra y créanme el arte es otra cosa. Ya sé que también el arte sirve para decorar, pero es algo más que eso, por lo tanto hay que ir a visitar exposiciones, es la mejor manera de aprender, y distinguir mejor lo bueno de lo malo.
ENRIQUE URQUIJO Y PAUL BOWLES
Ambos juntaron sus destinos finalmente un 17 de noviembre, buscando en la otra vida, un lugar en el que seguir componiendo y albergando nuevas ideas, sentimientos y hazañas. Nosotros, de momento, tenemos su obra, para leer y escuchar, y a la que igualmente podemos volver cada vez que nos sintamos un poco desterrados de los sentimientos mundanos que tanto nos afligen.
De Enrique, me quedaré con esa cara de niño, con la sencillez de unas composiciones que empezaron influidas por Los Eagles, Jackson Browne o Flying Burrito Brothers, hasta derivar hacia las rancheras más sentidas.
De Paul, siempre recordaré su historia con Jane, descubriendo al unísono un país por explorar como era el Marruecos que él conoció, y a Jane, en un viaje de difícil trayecto, idílico a veces, tormentoso otras (véase sino El Cielo Protector). Donde un existencialismo de otra época, transitaba por sus vidas, y donde una fuerza innata por el viaje, los hicieron atravesar fronteras físicas y de las otras, esas que sólo nosotros nos ponemos y que muchas veces somos incapaces de derribar.
Siempre nos quedará vuestra música (pues Paul posee una amplia y desconocida obra musical) y vuestra literatura y poesía.
¡Hasta siempre!







