Entro en el Museo Reina Sofía y no es hasta que llego a la Exposición temporal de Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) que se exhibe estos días cuando leo “ATENCIÓN: LA PERCEPCIÓN REQUIERE PARTICIPACIÓN”. Hace días que estudio el posicionamiento en redes sociales de los tres grandes museos de Madrid que conforman el “Triangulo del Arte” (Museo del Prado, Museo Thyssen-Bornemisza y Museo Reina Sofía) y me doy cuenta que en esa frase está resumida gran parte de la tendencia actual. Nos hemos vuelto más participativos que nunca ante las sensaciones externas que percibimos en la red. Interactuar con una estructura tan inmóvil a priori como podría ser un Museo ya es posible. La “Aldea Global” de Marshall Macluhan es ahora, con grandes redes sociales como Facebook o Twitter que cuentan con más de 500 millones de usuarios. Si como dijo Mcluhan “el medio es el mensaje” para Dan Gillmor, periodista y gurú 2.0, “nosotros somos el medio”.Sección: General
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Entro en el Museo Reina Sofía y no es hasta que llego a la Exposición temporal de Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) que se exhibe estos días cuando leo “ATENCIÓN: LA PERCEPCIÓN REQUIERE PARTICIPACIÓN”. Hace días que estudio el posicionamiento en redes sociales de los tres grandes museos de Madrid que conforman el “Triangulo del Arte” (Museo del Prado, Museo Thyssen-Bornemisza y Museo Reina Sofía) y me doy cuenta que en esa frase está resumida gran parte de la tendencia actual. Nos hemos vuelto más participativos que nunca ante las sensaciones externas que percibimos en la red. Interactuar con una estructura tan inmóvil a priori como podría ser un Museo ya es posible. La “Aldea Global” de Marshall Macluhan es ahora, con grandes redes sociales como Facebook o Twitter que cuentan con más de 500 millones de usuarios. Si como dijo Mcluhan “el medio es el mensaje” para Dan Gillmor, periodista y gurú 2.0, “nosotros somos el medio”.José Antonio Trujillo estrena nueva web personal
El escritor, médico y humanista, José Antonio Trujillo presenta una remozada web personal http://www.joseantoniotrujillo.com . El galeno, además de la novela y el articulismo, practica un depurado ensayismo y un memorialismo lírico, en la línea de Umbral y González Ruano, que recomendamos desde civiNova.
Como médico y humanista, defiende el protagonismo del paciente; una suerte de Renacimiento cultural que arranca en su quehacer profesional y se difunde en su aquilatada literatura.
Tantos kilómetros separan Lima de Madrid, más de 9.000, que parece mentira que compartan tantas cosas en común. ¿Cuáles destacaría en el plano cultural? ¿Quizás sea esta una de razones de ser proyectos como LETRA?-
-BELTRÁN GAMBIER: “Letra” trabaja la idea de puente cultural. En su día fue Buenos Aires, luego lo fue el Perú.
Cuando hicimos Letra Perú pensamos que la idea de puente ya no tenía sentido por la cercanía que había con ese país en el plano cultural. Pero es, de todos modos, una buena metáfora que describe la unión de culturas-.
-¿Cómo empezó la historia que felizmente titulamos “El Teatro Albéniz se Salva” ; un caso líder en materia de protección del patrimonio cultural en España?-
-Todo empezó, por mi parte, al leer un artículo en El País firmado por Jesús Ruiz Mantilla. En él alertaba del riesgo de demolición. Me uní con Eva Aladro a través de las redes sociales. Y con otras personas creamos una Plataforma que fue muy exitosa. Por mi parte, había participado en una lucha similar en Buenos Aires-.
-Respecto a la sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en relación al Albéniz: ¿Cuáles fueron las sensaciones como abogado?, ¿y como ciudadano?-
-Obviamente lo viví con una gran emoción como ciudadano y como abogado. Vencer en la justicia a una administración reticente como lo fue la Comunidad de Madrid en este caso del Albéniz, es algo que guardaré como un gran logro personal y profesional.
-Si le nombro a personas tan brillantes como la profesora de Ciencias de la Información (Universidad Complutense de Madrid), Eva Aladro. ¿Qué le viene a la cabeza?
Curso Online en Comunicación y Cultura 2.0 de civiNova
CiviNova, como entidad sensibilizada con los desafíos que debe afrontar la comunicación y la cultura ante las nuevas tecnologías, organiza el primer curso de Periodismo y Comunicación Cultural 2.0.
El boom de la comunicación 2.0 (blogs, redes sociales como Facebook o Twiter, podcasts, etc.) ha revolucionado las claves de la comunicación actual, y la interrelación entre todos los sectores de la sociedad actual. Por otro lado, la Cultura, antaño marginada a un lugar secundario, se ha convertido en uno de los pilares de nuestro mundo, en consonancia con el desarrollo tecnológico.
Conocer y manejar las herramientas básicas de comunicación periodísticas y, especialmente, las que nos ofrece el mundo 2.0, es un requisito indispensable para que cualquier proyecto ligado al mundo de la Cultura llegue a buen puerto. El curso oferta una formación básica y práctica que posibilita a los alumnos el éxito y la viabilidad de aquellos proyectos culturales que quieran acometer con el apoyo de las nuevas fórmulas comunicativas.
Asimismo, la metodología innovadora que se plantea generará en el alumnado una formación muy útil de cara a ejercer cualquier puesto laboral en instituciones culturales, fundaciones, asociaciones, agencias de comunicación corporativas, medios de comunicación, administración pública… Se trata, en resumen, de promover y transmitir los principales rudimentos con los que establecer una política comunicativa cultural exitosa, y sensibilizar sobre el papel preponderante de la comunicación 2.0 en la consecución de dicha empresa.
Además, los alumnos tendrán la posibilidad de realizar prácticas en la propia revista civiNova, lo que otorga al periodo de formación un carácter eminentemente práctico, didáctico y dinámico.
Los 140 caracteres de Kapuściński
Con el recuerdo de no haber tenido un par de buenos zapatos hasta llegar a la preadolescencia o de no haber leído un libro hasta cumplidos los 12 años… Resulta paradójico el pensar que Ryszard Kapuściński, el reconocido y admirado periodista, escritor, historiador y ensayista; autor de culto, de mirada lúcida y voz de narrador; peculiar, tierno, irónico, observador detallista, profundamente político, casi filosófico, auténtico animal de la comunicación y máximo exponente de la crónica internacional en la última mitad del siglo XX tuviera un ‘face to face’ con los famosos 140 caracteres. Precisamente el máximo de vocablos del microblogging le plantean un órdago a su máxima, aquella que repetía al mundo: “No se puede escribir de alguien con quien no has compartido como mínimo algún momento de su vida”. ¿Qué haría a día de hoy? Leer más…






