The Artist supone volver a la conjura de las imágenes; a transitar por las historias sencillas que no por repetidas, te dejan de remover el corazón. También es acudir a la elegancia de una música que se adapta como un guante perfecto al relato de los hechos y a ese aura que poseían los estudios cinematográficos en los glamurosos años veinte. Un lugar donde todo era posible, desde el mayor de los triunfos al más sonado de los fracasos. En este film se unen, la sencillez y una capacidad de ensoñación que te envuelve en los límites del deseo y en la fuerza de los sueños para instalarte en una historia que no es la tuya, pero que no nos importa, porque lo que las imágenes nos muestran nos atrapa más allá de la ausencia de sonidos. The Artist es todo una sucesión de nuevas sensaciones, como si estuviéramos redescubriendo aquello que habíamos perdido, pero que nada más verlo sabemos que es nuestro y que siempre nos ha pertenecido, porque The Artist es la génesis de nuestro imaginario colectivo y el regreso a la esencia del cine, a los Lumière, a Chaplin… Leer más…Sección: Cine
The Artist: el regreso a la esencia del cine.
The Artist supone volver a la conjura de las imágenes; a transitar por las historias sencillas que no por repetidas, te dejan de remover el corazón. También es acudir a la elegancia de una música que se adapta como un guante perfecto al relato de los hechos y a ese aura que poseían los estudios cinematográficos en los glamurosos años veinte. Un lugar donde todo era posible, desde el mayor de los triunfos al más sonado de los fracasos. En este film se unen, la sencillez y una capacidad de ensoñación que te envuelve en los límites del deseo y en la fuerza de los sueños para instalarte en una historia que no es la tuya, pero que no nos importa, porque lo que las imágenes nos muestran nos atrapa más allá de la ausencia de sonidos. The Artist es todo una sucesión de nuevas sensaciones, como si estuviéramos redescubriendo aquello que habíamos perdido, pero que nada más verlo sabemos que es nuestro y que siempre nos ha pertenecido, porque The Artist es la génesis de nuestro imaginario colectivo y el regreso a la esencia del cine, a los Lumière, a Chaplin… Leer más…
¿Paraíso?, el paraíso puede irse a la mierda. Esta es una de las contundentes frases con las que se inicia el film con la voz en off de este magistral actor y comediante llamado George Clooney. Desterrados de la idea de felicidad, tal y como nos la habían contado una y mil veces, en tiempos de crisis como los que vivimos se nos invitaba a mirar y valorar “todo” desde otro punto de vista. Este desnortado objetivo nos deja sin rumbo… a la deriva; y eso es lo que le ocurre a Matt King (George Clooney), que inmune a las caricias de lo que llamamos paraíso, se ve obligado a buscar un nuevo sentido a la vida cuando su mujer sufre un accidente y “todo” deja de ser como él lo tenía estructurado. Una vez más, el acierto de Alexander Payne se encuentra en ese equilibrio de tragicomedia con el que nos presenta sus películas. La vida es una tragedia con unas pocas dosis de humor ha declarado el guionista y director cuando ha presentado este film; y no parece faltarle razón, tal y como transcurre la acción de Los Descendientes, donde los desengaños a los grandes principios que rigen nuestras vidas, se salpican de pequeños rayos de luz donde la sonrisa se hace un hueco.La Dama de Hierro: persiguiendo sombras en la penumbra.
El olvido se muestra tenaz con el paso del tiempo. No le deja, sino todo lo contrario, lo atosiga y le apremia sin mostrar la necesidad que uno se haya muerto para acorralarlo. Más allá de aquel estupendo título, también cinematográfico, de ¿Quién se acordará de nosotras cuando hayamos muerto?, aquí podríamos traducirlo como ¿Qué será de mí antes de que me haya ido? Y ese es el dilema que parece plantearnos la dirección de Phyllida Lloyd y el guión de Abi Morgan para recrearnos la vida de una Margaret Thatcher que se busca a sí misma y a sus recuerdos perdida en un mar (que aquí no es de Los Sargazos como el de la novela de Jean Rhys, puestos a crear un símil feminista acorde con el toque que sus creadoras han intentado dar a este biopic), sino de tinieblas, donde las sombras persiguen a la protagonista en su periplo por el mundo que transcurre fuera de los límites reales, esos a las que la protagonista tanto se apegó a lo largo de su vida y que quedan muy bien retratados en la frase que la protagonista espeta a su médico cuando le dice que vivimos en un mundo de sentimientos y no de ideas; pensar y no sentir, ese es el camino.Drive: un héroe sin motivo aparente.
La ciudad vestida de un negro largo nocturno, y el silencio que reina en esa oscuridad de la noche, son sólo dos personajes más de esta apabullante película, que transita a través de unas panorámicas a cámara lenta espectaculares; y lo hace por la piel de una noche iluminada por infinitos puntos de colores, que como faros tan cercanos como desconocidos, nos envían mil y un mensajes que no nos paramos a descifrar, pero que cada uno de ellos, lleva en sí mismo una vida con sus respectivas encrucijadas. En ese escenario negro, silencioso, solitario y casi perdido aparece él (Ryan Gosling), subido a su coche como un cowboy moderno, para ayudarnos a desentrañar los enigmas de los cruces de caminos a los que él se enfrenta y nos enfrenta. Pero en esa lucha él no está solo, porque le acompaña la música de la banda sonora que Cliff Martínez ha compuesto para este film, y que sencillamente es sublime. Leer más…
Beginners (Principiantes): la distancia entre la realidad y la magia.
Vivir sencillamente es aprender. Aprender a hacer y deshacer, o a acertar y equivocarse. No nacemos cargados de recuerdos y sabiduría, pero en ese periplo que es la vida, nos vamos retroalimentado día a día de ellos. Sin embargo, en muchas ocasiones, la necesidad de driblar a la realidad nos conduce a vivir otra vida; justo aquella a la que llamamos la soñada. Es entonces, cuando sin antenas que nos teledirijan, marchamos abriéndonos camino para salvar la insalvable distancia entre la realidad y la magia, en una ruta por la que transitamos a través de sentimientos como la melancolía, la tristeza o la pérdida. Nada es igual a como lo soñamos, y por eso, los personajes de Beginners se preguntan por qué, y en esa necesidad de encontrar una respuesta, inician una nueva vida. Sí, aquella que siempre habían deseado, pero que nunca se habían decidido a vivir, a veces por falta de valor, y otras por puro convencionalismo.





