El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha presentado Pasión, la colección de Carmen Riera, que se exhibe desde hoy en el CAC Málaga como consecuencia del acuerdo suscrito por el primer edil y la coleccionista para la cesión de las obras a la ciudad. Esta cesión se prolongará por un plazo de cinco años. Al acto han asistido también Carmen Riera; el delegado municipal de Cultura, Miguel Briones; y el director del CAC, Fernando Francés.
En esta primera ocasión se presentan casi una treintena de piezas del centenar cedidas a la institución malacitana. Esta muestra se integra como parte fundamental de la colección permanente del CAC Málaga.
La colección Carmen Riera ofrece una visión muy representativa del arte contemporáneo internacional, desde finales del XX hasta nuestros días. Es un completo recorrido desde al arte pop al conceptual, que permite apreciar el interés de los artistas por los nuevos materiales aplicados al arte, su preocupación por el espacio o el análisis de la situación humana.
Nombres como Andy Warhol, Jean-Michel Basquiat o Cristina Iglesias visitan por primera vez el Centro de Arte Contemporáneo de Málaga, y lo hacen junto a otros artistas que ya expusieron como Louise Bourgeois, Juan Uslé o Anish Kapoor, artistas muy vinculados a la trayectoria del museo.
LAS OBRAS EXPUESTAS
Andy Warhol, máximo exponente del arte pop americano de los 80, está representado con cuatro piezas que muestran su extraordinaria capacidad de convertir cada uno de sus cuadros en un hecho plástico singular, gracias a su uso magistral de la serigrafía. Warhol juega con el formato, las variaciones cromáticas y la combinación de materiales, tal y como se aprecia en Diamond Dust Shoes (1980) donde el polvo de diamantes es uno de los elementos plásticos clave.
Basquiat aparece junto a Warhol y Francesco Clemente para ofrecernos una intervención a tres bandas en Horizontal Painting (1984),. Esta obra reúne a tres de las figuras más representativas de la pintura de los 80.
The Glorious Body of Laure by Mitsou Ronat (1894) es una de las piezas más sorprendentes de la exposición. Cerith Wyn Evans, claro exponente del arte conceptual, hace uso de un material tan clásico como el cristal de Murano para ofrecer una lámpara colgante donde las más variadas fuentes literarias del siglo pasado (textos filosóficos, poemas, cartas…) se transmiten a través de código Morse, transformándose en luz intermitente y desplegando un espacio mágico de significaciones “luminosas”.
Otros artistas vuelven al espacio expositivo del CAC Málaga. Así, Louise Bourgeois, una de las figuras más influyentes del arte contemporáneo, que ya estuvo de manera individual, regresa con una de las obras que formaron parte de la misma, Mother and Child (2001), en la que se aprecia su fuerza como escultora y donde lo sofisticado de su estructura guarda un inquietante parecido con la realidad. También se podrá contemplar Fear Four (1984).
Por su parte, Anish Kapoor vuelve a desafiar los límites entre el arte y la arquitectura en Pillar (2003); partiendo de una estructura tan simple como un cilindro, se cuestiona el espacio, el volumen, la luz y la sombra.
Juan Uslé, uno de los artistas españoles más prestigiosos y reconocidos del panorama nacional e internacional, vuelve al CAC Málaga con Reconstrucción (2001). Siete figuras en el balcón (1987) de Juan Muñoz es un claro exponente de lo mejor de la escultura europea y muestra su constante búsqueda para integrar la herencia del minimal y del arte conceptual. La figura humana como centro de su obra para mostrar el drama de su condición.
Olafur Eliasson y su Colour Square Sphere (2007) es un hectoicosaduodedro formado por una serie de cuadrados que crean un complejo diseño de pentágonos, cuadrados, triángulos y rombos. Cuando se mira dentro de una de estas estructuras cuadradas, el efecto caleidoscopio del cristal reflectante genera la ilusión de una esfera compuesta sólo por cuadrados. El sinfín de reflejos de colores se proyecta sobre las superficies circundantes.
Pasión. Colección Carmen Riera es, además de un recorrido por el panorama artístico americano y europeo de finales del XX y principios del XXI, una muestra muy significativa de materiales con los que se ha trabajado desde los años 80: piezas tradicionales como la madera o el cristal, se unen a otras más modernas como la resina vinílica y de poliéster, leds, encáustica… y permiten conocer lo más representativo del panorama artístico internacional, en el que no faltan artistas españoles de renombre como Cristina Iglesias, Uslé o Juan Muñoz.

La trayectoria artística de Matisse puede dividirse en tres grandes periodos: el primero se extiende desde finales del siglo XIX hasta 1917, el segundo desde 1917 hasta 1941, el tercero desde 1941 hasta la muerte del artista en 1953. La presente exposición se circunscribe al periodo intermedio, el más largo y el peor entendido de los tres. Marcado por la sombra de la Primera Guerra Mundial y la premonición de la Segunda, este periodo tuvo dos mitades muy diferentes: la primera, los años veinte, se caracterizó por una creciente aceptación social e institucionalización del arte moderno, un proceso del que Matisse fue, junto a Picasso, el protagonista principal; la segunda mitad estuvo presidida por la crisis económica de 1929, la depresión, las graves tensiones sociales y políticas de los años treinta y finalmente la guerra.
El visitante del Museo del Prado podrá admirar en sus salas esta singular obra de
La Casa Encendida de Obra Social Caja Madrid acoge la muestra Mistaken Identity de The Hilton Brothers (Christopher Makos y Paul Solberg). Los Hilton Brothers surgen como identidad artística de una serie de colaboraciones entre estos dos artistas. Hace años, durante un viaje, se dieron cuenta de que les interesaban los mismos temas y, como juego, decidieron empezar a fotografiar las mismas cosas. La idea de la identidad, quién tomó qué foto y porqué esa diferencia se discernía, les llevó a empezar una serie de dípticos en los que fotografiaban dos objetos por separado para luego unirlos en la misma impresión. Así comenzaron a explorar otros proyectos en colaboración.
A través del programa “La obra invitada”, el Museo del Prado inaugura un nuevo modelo de exposición que pretende acercar a sus visitantes obras notables de otros museos con el doble objetivo de enriquecer la visita y establecer un término de comparación que permita reflexionar sobre las propias pinturas del Prado.

