La pincelada larga que marcha rabiosamente adherida a una intensa paleta de colores (que contrasta con su costumbre de vestir de negro), describe como infinitos mensajes la vitalidad trepidante de sus obras, que a veces también se transforman en una sensualidad pálida e íntima que capta el recogimiento de un instante único por su capacidad para transmitirnos las sensaciones más puras de aquello que vemos. Esa necesidad de hacernos llegar a todos los recovecos de su mundo interior, consigue que sus obras sean una espléndida forma de transitar al unísono por su vida privada y su carrera artística. Y es esta circunstancia, la que de una forma inteligente ha aprovechado la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, para presentarnos las 40 obras que se exhiben en el Thyssen hasta el próximo 12 de febrero, lo que unido al acierto de su división en diferentes etapas que se caracterizan cada una de ellas por el valor intrínseco de mostrarlas como oposición a cuadros significativos de otros artistas de esa misma época (p. ej.: Corot y la pintura al aire libre o Manet y el retrato íntimo), hacen de esta muestra una magnífica ocasión de repasar, aunque no sea de una forma profusa, la biografía de un movimiento pictórico como el impresionismo, que a finales del siglo XIX se opuso a la pintura hasta entonces establecida.Sección: Pintura
Exposición de la pintora impresionista Berthe Morisot en el Museo Thyssen de Madrid: la pincelada larga de la mujer de negro.
La pincelada larga que marcha rabiosamente adherida a una intensa paleta de colores (que contrasta con su costumbre de vestir de negro), describe como infinitos mensajes la vitalidad trepidante de sus obras, que a veces también se transforman en una sensualidad pálida e íntima que capta el recogimiento de un instante único por su capacidad para transmitirnos las sensaciones más puras de aquello que vemos. Esa necesidad de hacernos llegar a todos los recovecos de su mundo interior, consigue que sus obras sean una espléndida forma de transitar al unísono por su vida privada y su carrera artística. Y es esta circunstancia, la que de una forma inteligente ha aprovechado la comisaria de la exposición, Paloma Alarcó, para presentarnos las 40 obras que se exhiben en el Thyssen hasta el próximo 12 de febrero, lo que unido al acierto de su división en diferentes etapas que se caracterizan cada una de ellas por el valor intrínseco de mostrarlas como oposición a cuadros significativos de otros artistas de esa misma época (p. ej.: Corot y la pintura al aire libre o Manet y el retrato íntimo), hacen de esta muestra una magnífica ocasión de repasar, aunque no sea de una forma profusa, la biografía de un movimiento pictórico como el impresionismo, que a finales del siglo XIX se opuso a la pintura hasta entonces establecida.Arte para recomendar
Cuando todavía quedan restos del bronceado del verano en nuestra piel, de repente, casi sin darnos cuenta…Diciembre. Invierno, frío, pero sobre todo, su ambiente navideño que lo impregna todo, las ciudades se engalanan con toda clase de luces de colores, eso si, “de bajo consumo” que hay que ahorrar. Ya sabemos que la moda que se va a llevar este próximo año, y los siguientes, se llama “austeridad”, una austeridad necesaria para salir de la profunda crisis en la que nos hallamos inmersos, que afecta a todo y a todos, en mayor o menor medida, y que después de las elecciones pasadas viene teñida de azul, que aunque como color es uno de mis preferidos, no podemos olvidar sus características como color “frío”.
A pesar de todo, el ambiente cálido y festivo de la Navidad genera un poquito de optimismo y alegría. Son fechas de compras y regalos y aunque tengamos que apretarnos un poco más el cinturón, porque la crisis que tenemos no es ninguna tontería y es “para preocuparse”. Pero no debemos de perder la esperanza de que podamos entre todos resolverla, sobre todo por lo indignante que resulta ver tantas personas en paro y una juventud también desencantada. Creo que este cambio en elecciones nos haga reflexionar y darnos cuenta que no se puede ser cigarra por mucho tiempo y que el ejemplo de las hormigas es mucho más productivo, sobre todo ahora, en fin, que cada uno saque sus propias conclusiones.
Exposición de Antonio López en el Museo Thyssen de Madrid: la búsqueda de la belleza a través del anonimato
Hay algo en la pintura de Antonio López que nos impulsa a buscar la pureza bajo el cielo azul de sus magníficas vistas urbanas. Su forma de ver la realidad se torna en un enigma que nos invita a todos aquellos que contemplamos su obra, a buscar ese otro significado que encierran sus cuadros urbanos. Como muy bien expresaba Caballero Bonald el pasado 24 de junio en El Cultural: “la muy aireada conjetura poética de que toda la realidad oculta un misterio, adquiere en el caso de Antonio López un impecable rango de paradigma”. Esta magistral lección que Caballero Bonald titula como La realidad exasperada, es el camino que muchos de los visitantes han recorrido a la hora de acercarse a la pintura de Antonio López, pero embrujados por su propio yo, lo hacen en sentido inverso, pues lo que más llama la atención al público es la incesante necesidad de identificar este o aquel edificio, esta o aquella terraza, su casa o su oficina… sin darse cuenta que otra de las grandes cualidades de la obra de este gran artista manchego es la búsqueda de la belleza a través del anonimato, porque Antonio López nos ofrece la posibilidad artística y estética de contemplar la belleza que cubre nuestras vidas, dotándolas de un significado superior al que poseen por sí mismas, sobre todo, desde el punto de vista estético y trascendental respecto a la batalla que nuestra existencia entabla contra el paso del tiempo. Leer más…
La mirada de Schiele en el Leopold Museum de Viena
¿Cuántas formas distintas e increíblemente bellas de ver las cosas se esconden tras la mirada de un artista? ¿Qué hay detrás de esa capacidad innata de deconstrucción de la realidad para dotarla de un poder estético que ya no te permite ver las cosas tal y como tú las habías imaginado? Ese juego y esa transformación se dan la mano de una manera casi mágica tras las huellas que la gran historia del imperio austrohúngaro ha dejado en la ciudad de Viena. Una de las grandes sorpresas que esta gran ciudad guarda bajo su inmenso legado artístico y arquitectónico, se encuentra camuflada tras las perfectas y lineales formas del cubo níveo que cobija al Leopold Museum, que como un héroe sin bandera, nace del esfuerzo modernizador que la capital austriaca está dando al complejo de los Museums Quartier Wien, por donde hace ya muchos años, la emperatriz Sissi cabalgaba sobre su caballo en los días de lluvia. En ese espacio, que en la actualidad se muestra libre de luchas y batallas, nace este museo en el año 2001, para entre otras cosas, albergar la mayor exposición de cuadros del genial Egon Schiele. Leer más…
Arte para recomendar
Con la llegada del verano comienza la temporada de vacaciones para la mayoría de los españoles, aunque no para todos debido a esta gran crisis en la que estamos inmersos. Lo mas normal es que la gente se mueva a la costa ya que se soporta mejor el calor dándose un baño en la playa o tomándose unas cervezas en el chiringuito, pero también es cierto que no solo las capitales costeras aumentan su número de visitantes, las ciudades de interior, y las grandes capitales reciben a gran cantidad de visitantes que buscan una oferta diferente al “sol y playa” básicamente buscan un ocio mas cultural y gastronómico y debido a la gran oferta que se ofrece al turismo en España, lo encuentran. Al disponer de más tiempo libre se aprovechan mejor las visitas a los museos, monumentos o espacios expositivos, además de ser mas tranquilas que en otras épocas del año y aunque solo sea por lo bien climatizadas que están, con lo que podemos resguardarnos de las altas temperaturas, siempre será enriquecedor visitar cualquiera de las ofertas culturales que se ofrecen a lo largo y ancho de España.





