Julian Opie es de los que piensan que el arte no se limita a los márgenes de un cuadro, para este artista inglés el arte no tiene límites como muy bien plasma en su exposición de Valencia, y no sólo eso, sino que parte del axioma que el arte forma parte de nuestras vidas, sobre todo, Opie nos intenta llamar la atención sobre lo cotidiano del ser humano y su traslación al mundo de la creación.
En la exposición que ha permanecido en el IVAM hasta el pasado 18 de julio (ante la gran afluencia de público se ha prorrogado hasta el 22 de agosto) y que él ha dividido en tres partes: caminar, relatos y baile (o capítulos como él los llama) es un estudio sobre el movimiento. Un recorrido al que cada uno puede darle un significado, pero al que Julian Opie ha dedicado mucho tiempo, porque piensa que nuestras vidas se componen en gran parte de movimientos de los seres anónimos que cada uno representamos, y esta fijación es la que le ha servido a Opie para llamar nuestra atención sobre su arte y composición.

El pájaro 
ríamos remontarnos hasta ciertos dibujantes representantes del Art Nouveau europeo de finales del XIX como Alfons Mucha, Jules Chéret o Raphael Kirchner, el fenómeno de las pin ups propiamente dicho surge en Estados Unidos en los años 20 del siglo pasado. Se trataba de chicas que desataron y desbordaron la imaginación de los hombres de la época, mujeres que 



