civiNova.com

La ciudad de la cultura

ISSN 1989 - 5658
 Suscríbete: Rss 2.0  Rss  Atom

Con el recuerdo de no haber tenido un par de buenos zapatos hasta llegar a la preadolescencia o de no haber leído un libro hasta cumplidos los 12 años… Resulta paradójico el pensar que Ryszard Kapuściński, el reconocido y admirado periodista, escritor, historiador y ensayista; autor de culto, de mirada lúcida y voz de narrador; peculiar, tierno, irónico, observador detallista, profundamente político, casi filosófico, auténtico animal de la comunicación y máximo exponente de la crónica internacional en la última mitad del siglo XX tuviera un ‘face to face’ con los famosos 140 caracteres. Precisamente el máximo de vocablos del microblogging le plantean un órdago a su máxima, aquella que repetía al mundo: “No se puede escribir de alguien con quien no has compartido como mínimo algún momento de su vida”. ¿Qué haría a día de hoy? Aunque de entrada parece contradictorio, las máximas de los grandes, a diferencia de teorías obsoletas, se adaptan a los tiempos. Ahora compartimos de otra manera, la magia de intercambiar ideas de un lado a otro del océano en cuestión de segundos. La clave para que funcione y no varíen con el tiempo va más allá de los 140 caracteres; esa actitud que describió el propio Kapuściński… Se trata de la práctica de un periodismo, ahora 2.0, pero honesto -“se puede se escéptico, pero no cínico: el cinismo te aleja de la gente; los cínicos no sirven para este oficio”-. Y sorpresa, rebuscando entre sus citas me encuentro: “Confucio ha dicho que como mejor se conoce el mundo es sin salir de casa. Y no le falta razón. No es imprescindible desplazarse en el espacio; también se puede viajar hacia el fondo del alma”. Ni me lo pienso: ¡ReTweet!

Aida Soilán Enríquez

One Comment

  1. Este post da para varios posts. Es un “5 en 1”.Muchas ideas profundas “juntas” que en mi opinión, dan para un post adhoc para cada una de ellas.
    Con el riego de equivocarme, me atreveré a opinar sobre un tema que me preocupa desde hace tiempo y que creo viene “a cuento”:La escasa “profundidad” de la información que manejamos.
    Intentaré explicarme. Desde la apartición de los medios de comunicación masivos -y especialmente internet-, parece ser que la información que damos por verdadera y fehaciente es la última, sin chequear informaciones anteriores, contrastar otros autores y dedicar un tiempo a pensar y creaarnos una opinión propia.
    Estamos en la época de la volatibilidad, de la rapidez, de la superficialidad y así nos va, como decía un jefe mío y amigo. “vamos a toda leche hacia ninguna parte”.
    Un abrazo.

TrackBacks / PingBacks

Sobre civiNova

Revista digital, red social, creación y
hosting de webs culturales.
ISSN 1989 - 5658
Contacto: redaccion (arroba) civinova.com

Twitter