Roman Polanski en esta ocasión nos lleva de la mano de Yasmina Reza, para mostrarnos de cerca y con toda su crudeza, uno de los grandes problemas de las sociedades occidentales más avanzadas, porque en su ansia de conquistar nuevos territorios, el ser humano se muestra incansable a la hora de defender aquello que cree suyo, aunque para ello, pierda los papeles y tenga que quedar en evidencia delante de los demás, ya sean éstos extraños o conocidos. La razón, o mejor dicho su razón, se transforma en ese territorio inexpugnable al que nadie puede acceder, ya que todos creemos que nuestras razones son incontestables y las mejores razones del mundo. En esa lucha por conquistar nuevos territorios tanto públicos como privados a la que antes aludíamos, los padres modernos se llevan la palma de la sinrazón, porque cada vez más y en un mayor número, se comportan como auténticos guardianes y defensores de los desmanes de sus descendientes, sin tener en cuenta las últimas razones del comportamiento de sus hijos, ni pararse a pensar tan siquiera en los porqués de sus comportamientos, porque si lo hicieran, a buen seguro se darían de bruces con sus frustraciones.Archive for Noviembre, 2011
Roman Polanski, Un dios salvaje: la mala educación de los padres
Roman Polanski en esta ocasión nos lleva de la mano de Yasmina Reza, para mostrarnos de cerca y con toda su crudeza, uno de los grandes problemas de las sociedades occidentales más avanzadas, porque en su ansia de conquistar nuevos territorios, el ser humano se muestra incansable a la hora de defender aquello que cree suyo, aunque para ello, pierda los papeles y tenga que quedar en evidencia delante de los demás, ya sean éstos extraños o conocidos. La razón, o mejor dicho su razón, se transforma en ese territorio inexpugnable al que nadie puede acceder, ya que todos creemos que nuestras razones son incontestables y las mejores razones del mundo. En esa lucha por conquistar nuevos territorios tanto públicos como privados a la que antes aludíamos, los padres modernos se llevan la palma de la sinrazón, porque cada vez más y en un mayor número, se comportan como auténticos guardianes y defensores de los desmanes de sus descendientes, sin tener en cuenta las últimas razones del comportamiento de sus hijos, ni pararse a pensar tan siquiera en los porqués de sus comportamientos, porque si lo hicieran, a buen seguro se darían de bruces con sus frustraciones.Enrique Bunbury dando tumbos por el mundo – PARTE 1: RADICAL SONORA
La contradicción a veces parece engendrar fulgores, cuyas realidades, llenas de sugestiones, dejan tras de sí incendiarias obras. Y es que, durante años Enrique Bunbury se ha mostrado antojadizo, zigzagueante, en una búsqueda consciente a tumba abierta por esbozar inquietudes, diferentes impulsos que parece como si le llegasen en torbellino, tanteando así una multitud de sonidos, o mejor dicho, adueñándose de ellos. Diríase que en cuanto creemos que ha encontrado su lugar, tan pronto como empezamos a entender lo último en lo cual ha dejado su impronta, él ya se muestra amodorrado, y huye despavorido de allí con la intención de escudriñar nuevos estímulos que lo alejen de donde viene, de donde se siente ya absolutamente lejano.Happy thank you more please: en busca de la felicidad o la necesidad de amar y ser querido.
Una y otra vez nos recuerdan que el amor es el sentimiento más importante de todos los posibles, y el que mueve el mundo sin necesidad de dar pedales o ser rico. Josh Radnor (Sam), y a la postre, escritor, director y protagonista de esta cinta, nos da su particular punto de vista acerca de eso que llamamos amor, si bien, él intenta desfragmentarlo en las diferentes etapas por las que pasan las parejas en su búsqueda y hallazgo, e incluso, en el amor universal que un hombre puede sentir por un niño y viceversa, como una muestra de eso que llamamos amor puro. Aparte de este matiz sentimental, la puesta en escena de esta Happy… se basa en la importancia que hoy en día tienen las relaciones de amistad entre los componentes de la generación que supera la treintena sin llegar a la cuarentena, encontrando en ese tipo de intercambios, el verdadero equilibrio que no son capaces de encontrar por sí mismos ni con sus respectivas parejas, a lo que Radnor, impregna de una buena pátina indie en la música, en la luz con la que rueda sus escenas, y en el prototipo de personajes desubicados en una casi anónima Nueva York, paradigma del mundo moderno a todos los niveles, y que en esta ocasión, es simplemente eso, una referencia verbal más que visual.
Javier Cercas, Soldados de Salamina: la fragilidad de la memoria
¿Quién se acordará de nosotros cuando hayamos muerto? El gran anhelo del ser humano de ser inmortal se desvanece con la misma rapidez que su recuerdo cuando ya nadie evoca su vida, porque ¿qué difícil es atravesar la barrera del tiempo? Escritores, artistas, políticos o personas que llegan a teñir de negro sobre blanco una escueta reseña biográfica en la Wikipedia, pueden pensar que a ellos no les dejarán caer en el olvido, pero ni así, tienen la certeza que alguien entre dentro de sus datos o lean sus novelas o vean sus cuadros, porque grandes genios y personajes ilustres de la Historia de la Humanidad también duermen en el cementerio de los justos, ese que nadie visita, ni nadie sabe dónde está.
Besos de sirena para un cantautor
Los besos con extra de sal son siempre un buen comienzo. Para lo que estás pensando, también. Pero, esta vez, los besos sirven para abrir el telón a un gran concierto. Velas alrededor, luces con la iluminación necesaria para apreciar lo más importante: las palabras.
En La Botica, pleno centro malagueño. Todos `majos calladitos´, como el cantautor, Luis Ramiro, comentaba a pie de micrófono. Un miércoles 9 de noviembre sobre las diez de la noche. Rodeados de sirenas (expertas en besos salados) ` las costas andaluzas deben ser un lugar maravilloso para vivir´, comentaba.
El cantautor presentaba su nuevo disco `Un mundo por delante´. Un título con una causa: la canción de `Miguelito y el mundo por delante´; y una consecuencia: positividad y fuerza.





