En la galería Tomás March de Valencia se puede disfrutar desde el pasado 16 de abril de la exposición Kéyah, del valenciano Raúl Belinchón (1975), que reune 9 fotografías de gran tamaño, parte de una serie más extensa, que en mayo de 2009 ya fueron expuestas en el Espai 13 de la Fundació Miró de Barcelona. Tomadas en los cañones del territorio Navajo de Arizona en 2008, el autor ofrece al visitante un espectacular juego de luces, sombras y color en cada una de las fotografías y en el conjunto de todas ellas, pues al ir avanzando de una a otra, se tiene la sensación de estar caminanado por aquellos inhóspitos y bellos parajes.
La palabra que da nombre a la serie, Kéyah, quiere decir tierra en lengua navajo y es que, según explica los responsables de la propia galería, “en sus últimos proyectos Belinchón se ha centrado en mostrar aquitecturas o espacios vacíos que le sirvieran para hablar de las personas, la gente y lo colectivo, pero sin mo
strar físicamente al individuo. Con Kéyah pone especial interés en el concepto de tierra para hacer referencia al hombre y sus orígenes. El concepto de tierra le permite acceder a ciertos valores y cualidades propias de las culturas rurales como la fertilidad, la sexualidad, la fábula. Tiene que ver por otra parte con la búsqueda de lo ancestral y lo primitivo. Utiliza las tierras de las reservas de los indios Navajo por el fuerte vínculo que existe entre el hombre y la naturaleza.“
Aún así, en las fotografías tan solo la huella de una mano indica la presencia de personas en este entorno mágico y hóstil que el fotógrafo ha conseguido mostrar de una manera especialmente hermosa. En el desierto de Arizona el viento ha ido moldenado, a lo largo de miles de años, estos cañones en los que la luz propicia juegos de color tan espléndidos como inverosímiles y cambiantes que contrastan con las sombras provocadas por los giros y recodos de un terreno moldeado a capricho por la naturaleza. Un terreno y una tierra, en la que surgen esas formas en las que el autor ha querido ver el reflejo del propio cuerpo humano. Un exposición, en definitiva, muy recomendale que estará abierta al público hasta el próximo 29 de mayo. En la web del autor podréis encontrar información y muestras de toda su obra.





