civiNova

La ciudad de la cultura

ISSN 1989 - 5658

Archive for Enero, 2010

QUÉ VERDE ERA MI VALLE

[26 Enero 2010]
En la actualidad, el espacio reservado al cine clásico en la televisión, es totalmente residual. No obstante, el fin de semana pasado, al volver a casa precisamente de ver una película en el cine, pude disfrutar de este clásico del cine en blanco y negro, que narra la epopeya familiar de los Morgan y el pueblo minero donde viven, a la que John Ford retrata con grandes tintes melodramáticos y épicos a partes iguales.

Qué verde era mi valle, es una historia relatada en flashback por Huw (Roddy McDowell), el pequeño de los Morgan, y el recuerdo que su mirada de niño todavía retiene en su memoria, cuando al volver al pueblo, contempla en lo que se ha convertido éste (si acaso un fantasma de sí mismo). La montaña y el campo que circundaban a la villa, han desaparecido por una inmensa montaña de carbón.

El inicio de la sociedad industrial le sirve de excusa al gran John Ford, para trasladar a esta época de la historia su particular universo fílmico, en el que una vez más, podemos ver reflejados aquellos temas que siempre le han obsesionado, como son: la desintegración de la familia, el amor imposible y la heroicidad de unos personajes ante las circunstancias adversas que les han tocado vivir. En este sentido, la acción de la película se va desarrollando en una sucesión de imágenes que retratan, e intentan mostrar las costumbres del pueblo minero, mediante escenas que muy bien podrían ser tratadas como pequeños escenarios independientes, sin otra conexión que el relato de unos acontecimientos en lo que se ven inmersos sus personajes sin que éstos puedan hacer nada por librarse de ellos.

El reparto está encabezado por Walter Pidgeon, y una jovencísima Maureen O’Hara, que junto a Roddy McDowell y Donald Crisp, encabezan un reparto coral en el que se dota de gran protagonismo a los números musicales del cancionero popular galés.

Cabe recordar, que este magnífico relato, se llevó el Óscar a la mejor película en el año 1941, imponiéndose entre otros, a títulos como: La Loba, de William Wyler; El Halcón Maltés, de John Huston; Sospecha, de Alfred Hitchcock; De Corazón a Corazón, de Mervyn LeRoy; Sargento York, de Howard Haws y Ciudadano Kane, de Orson Welles, lo que eleva a la categoría de mito, a este retrato en blanco y negro de la vida minera en el País de Gales.

UP IN THE AIR

[25 Enero 2010]

La última película del realizador Jason Reitman utiliza el grave problema del desempleo como reclamo para exponer lo que sin duda es una de las características de la sociedad actual, la falta de comunicación entre las personas. Algo que parece querer expresar desde los bellos títulos de crédito, donde unas impactantes imágenes desde el aire, nos muestran la distancia que separan al avión de la tierra firme, como parábola entre la distancia que ha separado al mundo actual entre realidad y ficción.
George Clooney interpreta a un ejecutivo que recorre los EE.UU. despidiendo a los trabajadores de las empresas que contratan a la suya para hacer el trabajo sucio. Un empleo lleno de grandes dosis de psicología aplicada, que la frialdad del personaje que interpreta (Ryan) desempeña a la perfección, con artimañas muy estudiadas, que hacen frente a cualquier situación adversa, e incluso para que el perjudicado vea el despido como una oportunidad, versión ampliamente extendida en las Escuelas de negocios anglosajonas.
Pero Up in the air no va sobre esta parte oscura de la realidad de nuestros días, Jason Reitman ha trabajado en esta ocasión sobre el problema de las relaciones humanas, para lo que se ha servido de la novela homónima de Walter Kirn, escribiendo el guión de la misma, y por el que recientemente ha recibido el Globo de Oro en dicha categoría. A lo que hay que unir, una excelente realización y montaje, cuya máxima expresión es la trepidante acción inicial del film, donde se nos muestra de una forma magistral el ir y venir de los aeropuertos y toda su idiosincrasia en forma de coreografía de movimientos e imágenes (mención especial se merece la forma en que Clooney hace una maleta y lo que mete en ella).
Todo parece que va como quiere Ryan, camino de conseguir su sueño dorado, que no es otro que llegar a una cifra mágica de millas voladas por las que conseguirá la tarjeta de cliente super VIP de la compañía aérea y que tan sólo tienen seis personas antes que él, cuando en primer lugar aparece en escena Alex (Vera Farmiga), una ejecutiva que como él, pasa buena parte de su vida volando, y que su belleza y forma de vida, harán temblar los cimientos sentimentales de Ryan; y en segundo lugar, cuando su jefe le dice que una nueva ejecutiva Natalie (Anna Kendrick) ha implantado un sistema informático en la empresa que ya no hará falta que vuelva a seguir volando, lo que derrumba su sueño por un lado, y su forma de entender el trabajo por otra.
¿Encontrar a la persona adecuada, puede cambiar la filosofía de vida de los solitarios? en el caso de Ryan parece que sí, pues su relación con Alex le va transformando en una persona más cercana, incluso en su trabajo, cuando dentro de la hecatombe del despedidor aparece su lado más humano, herramienta que utilizará también con sus hermanas. Pero cuando todo parece que va tal y como Ryan quiere, la realidad que el distribuye cada mañana en su trabajo, al final le paga a él con la misma moneda, y le deja huérfano de un final feliz. Hecho que queda reflejado en una última frase final, donde nos dice, que si se le quiere buscar, sólo hace falta mirar a las estrellas, pues la punta de una de ellas, es el pico de las alas del avión donde el va viajando.
Up in the air, es una buena película a medio camino entre el melodrama y la comedia, con un George Clooney que borda su papel, y que con una sonrisa maliciosa, se lleva de calle a los espectadores, a lo que contribuyen sus compañeras de reparto con unas más que solventes interpretaciones (cabe resaltar la belleza de Vera Farmiga).
Up in the air, es una candidata clara al Óscar a la mejor película, si no fuera por el furor desenfrenado de las aventuras interestelares de mounstruos y guerreros que tanto gustan al gran público.
¡Ah! como nota final, decir que hacía mucho tiempo que no esperaba una cola tan larga para entrar a ver una película y no veía una sala llena, pues eso, bienvenidos de nuevo al cine.

BOAT BEAM: PUZZLE SHAPES

[22 Enero 2010]
¿Es posible partir de la fusión de una guitarra, una viola, un chelo y un piano para formar un grupo de música pop? Alondra Bentley debió pensar que sí, cuando harta de probar suerte en su Australia natal y de pasar después por Londres, llegó a Madrid con la necesidad de dar rienda suelta a sus ansias musicales, y de una forma accidental y pintoresca, primero se tropezó con Alisha Buttke, una norteamericana que toca la viola, y a continuación con Aurora Aroca, una madrileña que se encarga del chelo y el piano, a los que se une un batería.
De una mezcla tan inusual, no podría salir sino una música ecléctica a medio camino entre el pop armónico unas veces, el lirismo interpretativo de Alondra (con su voz de registros parecidos en ocaiones a Susanne Vega), y la música de verbena, fiesta o de club en otras. Boat Beam son una singular mezcla de intenciones, estilos y formas de entender la música y los idiomas, que sorprendentemente responden con una perfecta sincronización tanto encima de un escenario, como cuando se ponen a componer.
Puzzle Shapes, su primer EP, cuenta con ocho canciones que sus fans podrán ver y escuchar próximamente en ciudades como Zaragoza, Barcelona o Cádiz (www.myspace.com/boatbeam). De entre todas ellas, resaltar el ritmo atrevido y la forma de interpretar el tema Falling Over (uno de los más escuchados en su página de myspace), o el remix del título que abre este cd, The Rain Pauly remezclado por Norton, o esa pequeña maravilla en forma de balada que cierra este Puzzle Shapes, Shadow Pool.

TOBY

[21 Enero 2010]

Mi perro me lleva a la carrera. Hoy está especialmente contumaz y tira de mí hasta que llegamos a la estación. Me obliga a entrar en el vestíbulo. Se para y observa. Si la policía lo viera, no dudaría en incluirlo en su nómina. Mi olfato de leguleyo me dice que algo va a ocurrir y empiezo a establecer la estrategia de nuestra defensa. Toby comienza a andar detrás de un señor con chaqueta azul. Le sigue, pero no le ladra. Espera a que abandone el vestíbulo, sabedor de nuestro exiguo éxito si el altercado se produce en un lugar público. Su arbitraje fue nefasto y Toby no se lo perdona. No me cuesta identificarme con su forofismo incontrolado, y por eso, cuando se avalanza sobre él y le tira al suelo, sólo pienso en la cara del juez cuando sepa la verdadera razón de la querella.

TULSA: ESPERA LA PÁLIDA

[21 Enero 2010]
Si te acercas a las composiciones de este grupo, te encontrarás con acordes sin estridencias, que contrastan con letras sencillas cargadas de desamor y desasosiego a partes iguales. Una música que podríamos tildar como de folk-rock intimista que no te deja indiferente.

Si a los nuevos grupos se les pide que sean originales y diferentes, Tulsa lo ha conseguido, tanto en la faceta acústica de sus composiciones, como en la parte de las letras. Espera la pálida es su segundo trabajo (y primer larga duración), que presentarán el próximo 2 de marzo en la Sala El Sol de Madrid junto a Cristina Rosenvinge (para más información consultar www.myspace.com/lavenganzadetulsa). Este nuevo CD, es un disco grabado en directo y más elaborado que su primer EP, y que incide en la búsqueda de un sonido propio, en el que vuelven a resaltar las letras de Miren Iza (que va camino de convertirse en un icono de la música indie española), y que como muy bien expresa ella misma, Espera la Pálida es un compendio de canciones más compacto y no tan disperso en el tiempo (en cuanto a su composición), como su primer y afamado Sólo me has rozado. Once canciones lo conforman, de las que Miren Iza se siente especialmente orgullosa de Te ofrecí, Araña y Tus flores.

Pero esta compositora del desamor y las adversidades, también está de actualidad por la colaboración en tres de las canciones del nuevo álbum de Bunbury, una actividad de la que se encuentra muy satisfecha, una vez superados los miedos e inseguridades iniciales, lo que no hacen, sino aumentar su estela de mito entre sus muchos seguidores. Incluso, se la puede ver en el videoclip del tema Frente a Frente (versión del tema de la conocida Jeannette), y que forma parte de Las Consecuencias, el nuevo trabajo de Bunbury.

¡Suerte, Tulsa!


Ángel Silvelo Gabriel

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