Archive for Diciembre, 2009
HARUKI MURAKAMI: KAFKA EN LA ORILLA
Arte para recomendar por J.M. Velasco
Llega la Navidad, y con ella se dispara todo: las salidas, las compras, los adornos navideños, polvorones y turrones. Vemos luces de colores por doquier, y muchas sonrisas, parece que es un mes en que todos parecemos más felices, el consumo se dispara, los niños cantan villancicos y los Reyes Magos y Papa Noel conviven en perfecta armonía, a fin de cuentas todos vienen a traer regalos. Es tiempo de felicitaciones y visitas a familiares lejanos, y compras, muchas compras. Bueno, todo esto está muy bien, ya que hay que reactivar la economía, por eso empiezo por recomendar que regalen arte, creo que es un buen detalle y se lo van a agradecer siempre, ya que cada vez que vean la obra van a pensar en quien se la regaló.
También es verdad que hay mucha confusión y mucho Ego entre los artistas, yo conozco pintores que apenas han hecho nada y ya se creen artistas, otros que cada año ponen precios altísimos creyendo así que la obra es más valorada e importante…por no decir ya quien les pone esos carísimos marcos, bueno hay de todo en la viña del señor, pero no se dejen engañar, ustedes no están comprando el marco sino la obra y créanme el arte es otra cosa. Ya sé que también el arte sirve para decorar, pero es algo más que eso, por lo tanto hay que ir a visitar exposiciones, es la mejor manera de aprender, y distinguir mejor lo bueno de lo malo.
RAPHAEL, 50 AÑOS DESPUÉS
Antes de entrar, pensé en mi infancia y mi vinculación a lo que antes se denominaba música ligera, pero fue un recuerdo que enseguida disipé al ver a este maestro de la música con mayúsculas encima del escenario. Después de una larga y cerrada ovación, comenzó su actuación con el Caminante de Machado, y ahí quedó claro que esa noche iría de apoteosis en apoteosis, con un público totalmente entregado a su causa.
Del escenario pendían tres pequeñas pantallas retrotáctiles, a las que él acompañaba con el movimiento de sus manos. Manos que cruzaban el aire e iban en busca de la magia que canción tras canción iba distribuyendo por el abarrotado teatro. Tampoco faltaron sus dotes interpretativas a la hora de bailar los ritmos de sus canciones, deleitando a sus fans, sobre todo cuando cantó El Gavilán.
Pero 50 años dan para mucho, y dentro del repertorio escogido por Raphael para festejarlo, incluyó canciones de todos estos años, dejando un gran espacio para homenajear a las canciones que mayor éxito le dieron en Sudamérica, y que a uno se le pusieron los pelos de punta cuando escuchó su versión de Volver Volver (con manta azteca incluida) ya que el día anterior escuché esa misma canción en la voz de Álvaro Urquijo y los Secretos, lo que sin duda nos demuestra lo universal que puede llegar a ser la música.
Por resaltar alguna de las 39 canciones que cantó a lo largo de las casi tres horas de concierto, digamos que ahí estuvieron presentes Digan lo que Digan interrumpida con una larga ovación, Gracias a la Vida, Llorona, Yo Sigo Siendo Aquel en la que un público entregado corea junto al cantante, o Estar a Enamorado, o Tengo el Corazón en Carne Viva…
Tampoco faltaron las alusiones a grandes cantantes desaparecidas, y a las que Raphael también rinde homenaje. Con Rocío Dúrcal presente en las pantallas de vídeo interpretó Como Dos Enamorados, y con Rocío Jurado Como Yo Te Amo.
Por si nos quedaba alguna duda de su versatilidad como cantante y showman, Raphael nos deleitó con Escándalo a ritmo de rap, o su acapela del Tamborilero que cerró su actuación a las 11, 25 horas y después de casi tres horas de un derroche de voz, profesionalidad e ilusión, como si estuviera iniciando su carrera esa misma noche. Pero este huracán de la interpretación también es humano, y abandonó el escenario felicitando las fiestas a todos los allí presentes.
¡Inmenso Raphael!
LOS SECRETOS: FIN DE GIRA, GRACIAS POR ELEGIRME
El ritmo del concierto fue subiendo con El Primer Cruce, para culminar en éxtasis cuando tocaron el primer himno de la noche: Sobre un Vidrio Mojado, lo que provocó una marea de bailes incontrolados y coros masivos de un público entregado. Luego nos regalaron Ojos de Perdida, que como muy bien nos apuntó Álvaro, fue la primera canción compuesta por Enrique cuando tenía dieciséis o diecisiete años, y que fue vitoreada con oés. Detrás, llegó Déjame y todo se vino abajo, himno generacional donde los haya, y que traspasa todos lo imaginarios colectivos nombrables. En ese momento eran las 12,10 y ahí finalizaron el concierto.
X FESTIVAL SOLIDARIO C.M. ELÍAS AHÚJA
El motivo era la recaudación de fondos para el Programa de Ayudas por Tolé y Llano Ñopo en Panamá; pero la excusa era escuchar música, y eso fue lo que hicimos en el teatro del Colegio Mayor Elías Ahúja, sito en la Ciudad Universitaria de Madrid.
El escenario, y el entorno que le acogía, nos hicieron rememorar otros tiempos de penitentes anocheceres por los locales de conciertos de Madrid, pero hoy, los sonidos y los grupos eran diferentes, y como diría el bueno de Julio Ruiz en su Disco Grande, el cartel del festival estaba formado por: Cool, Calle París, María Villalón, Second, Labuat y Marwan, aunque no hicieron acto de presencia en el escenario en ese orden.
En primer lugar tocaron Cool, interpretando tan sólo dos temas, lo que dejó un tanto fría dada la baja voz de su cantante y un sonido que dejaba bastante que desear, lo que no conformó a un público dispuesto a divertirse desde sus butacas de patio.
La animación llegó con la presentadora del festival, que no era otra que la famosa Mireia (ex novia de Ronaldo y otros etcéteras) y que seguiría, con el que para mí fue la revelación de la noche, el cantautor Marwan, con una cercanía y una grandilocuencia en el escenario digna de mención, y que consiguió reconfortar el ánimo y aunar el criterio unánime de los asistentes en su favor. Comenzó su actuación, con la canción Palabra por palabra y la sola compañía de su guitarra acústica, que desenchufó para darle un carácter más íntimo y cercano a la interpretación, consiguiendo meterse al público colegial en el bolsillo y a todos los que allí estábamos escuchándole. Después vinieron Dos Ángeles, El Chándal, y se despidió con Canción a su padre, destacando en todas ellas unas letras originales e imaginativas y de gran calidad compositiva.
Entre actuación y actuación, pudimos deleitarnos con las habilidades de algunos de los residentes, que pasaron desde el baile a lo Michael Jackson de un estudiante de Telecomunicaciones que fue muy vitoreado, hasta la interpretación sandunguera y guasona de una rumba de otro residente.
Y llegó el turno de Labuat, nombre bajo el que se cobija Virginia Maestro, la última trinfadora de Operación Triunfo, que redimió su sosería sobre el escenario, con canciones y ritmos que fueron desde la música de cabaret hasta la bosanova de Carta de Otoño, en las que se dejó muestras de una buena voz a la hora de interpetar, y la sensación de ir buscando un estilo propio muy poco afín a los triunfitos ya de sobra conocidos por todos.
Pero sin duda, cuando salieron Second al escenario, lo llenaron de una calidad y una categoría que cada vez asombra más, reinterpretando cinco de sus mejores canciones en un concierto acústico para recordar. Sencillo, directo, impactante y estremecedor en la cercanía y en una maestría a la hora de tocar y cantar que llenaron con chorros de felicidad nuestros corazones. Una a una, fueron sonando, Rincón Exquisito, Palabras, Rodamos, Algo y Todas las Cosas, que sirve para cerrar lo que es su actual gira, y en la que invitan a subir al escenario a aquel que quiera cantarla con ellos. Magistral José Angel en la voz, y no menos excepcionales el resto del grupo, siendo capaces de sacar sonidos programados de un mini teclado Casio de juguete; increíbles. Y como hice ya en la crónica de su concierto en Madrid, recojo aquí frases de sus canciones: refugiarme en las estrellas, de Palabras; o un soplo de amor a nuestros cuerpos, de Rodamos.
Después llegó Maria Villalón y su banda, que nos ofrecieron un concierto no acústico cargado de fuerza y rabia, que sirvió para levantar el ánimo de todos los jóvenes ahújos. Cabe citar, que María se quedó sin micrófono en la interpretación de su tercer tema, e hizo bajar el volumen a todos los instrumentos del grupo y se marcó un acapalea de lo más emotivo. Finalizando su actuación con el single La Lluvia, de su último trabajo.
El Festival acabó con la actuación del grupo Calle París, que interpretaron temas de su último trabajo, y por el que recibieron el Premio 40 Principales al Mejor Artista Nuevo en la edición del 2009.
¡Hasta el próximo año, y Felices Fiestas ahújos





