Archive for Noviembre, 2009
CONCIERTO DE SOULSAVERS EN MADRID
CONCIERTO DE COOL FROG EN LA SALA EL SOL DE MADRID
ENTREVISTA CON JOSÉ ÁNGEL FRUTOS, CANTANTE DE SECOND
ENTRE PAÑUELOS ROJOS Y CAMISAS BLANCAS
Las hojas de mi memoria juegan añorando tu mirada, engañando al aura de tu presencia para que no abandone mis más íntimos anhelos. Las dos son testigos de un poder infinito y milenario.
Mi esperanza navega entre tus recuerdos. Te busca sin desaliento en las calles de Pamplona. Entre balcones y portales que me dicen que un día estuviste allí. Con tu pañuelo rojo anudado al cuello y tu camisa blanca desabrochada. Jugando a adivinar de que estaba hecha tu alma.
Fuimos amantes sin palabras. Fantasmas errantes en busca de un deseo. Aventureros que soñaban con alimentar un cómplice secreto.
Corríamos desafiando a nuestra buena suerte. Como gladiadores al final de la batalla. Pero nuestros destinos se resquebrajaron. Entre corredores dichosos y toros despistados. Imploré tu presencia a los dioses. Les pedí auxilio y sosiego para un hombre perdido. Y todo se desvaneció de pronto. La fiesta no era fiesta, y tu pañuelo rojo ya no estaba a mi lado.
En unos días todo comenzará de nuevo. Imploraré la leyenda de los sanfermines. Te buscaré con la demencia de los enamorados. Entre pañuelos rojos y camisas blancas. Deteniendo a mis recuerdos para nutrir a mi memoria de otra falsa esperanza.
LOS RELATOS EN OTOÑO
Los relatos en otoño se encuentran atrapados por los recuerdos del verano. Intentan poseer los últimos atardeceres plenos de luz y los felices momentos que engendran. Si nos parásemos a mirarlos, veríamos que se asemejan a las hojas que yacen en el suelo y que desprenden reflejos dorados cuando la última luz de la tarde trata de iluminarlas. No nos damos cuenta, pero sus destellos están llenos de sabiduría.
Los relatos en otoño buscan certezas en las que ampararse, y así, sentirse seguros ante la próxima ausencia de vida. Lo malo de encontrar es que hay que seguir buscando. Ellos lo saben muy bien, y por eso anidan en nuestros recuerdos y se nos acercan cuando creemos que ya no nos pertenecen. Vienen, se detienen y se van, dejándonos huérfanos de pasión.
Los relatos en otoño engendran encuentros huidizos y contactos aletargados. Dentro de ellos, nuestros deseos apenas se entrecruzan y huyen en busca de algo más verdadero y consistente. Sin embargo, no caen en el desaliento y siguen buscándonos. Se empeñan en apoderarse de nuestro recuerdo más íntimo, le acunan para que no se sienta solo y perdido; son tan generosos que le nutren de esperanza.
Los relatos en otoño expresan deseos que se harán realidad. Aletean sobre nuestras vidas de una forma caprichosa; son como una espiral en el camino que siempre terminan en un invierno frío, autoritario y desolador.





