Canciones como su ya famoso Why can say (himno musical sobre las rupturas amorosas) donde la introducción de teclados hacen ganar mucho a sus melodías, sobre todo, si las comparamos con su primer éxito Sheena is a parasite (puro punk destructivo). Pero su cd también contiene grandes canciones como Sea within a sea, apoteósico tema atmosférico que en el manejo de los teclados me recuerdan a esos primeros Depeche Mode en su Speak & Spell; o su Mirror’s image donde la relevancia una vez más de los teclados y el potente bajo, me vuelven a recordar a The Cure en sus inicios.
Pero también hay temas de corte más duro, de guitarras distorsionadas y ritmos rápidos y frenéticos como de Three decades y Scarlet fields, que son una perfecta mezcla de la escena post punk de los primeros años ochenta y que a mí me traen reminiscencias de Joy Division. O resaltar, sin duda, la canción I only think of you, tema oscuro en su concepto más clásico.
Qué pena que ya no queden entradas para asistir a su concierto en Madrid, hoy 25 de noviembre, en la Sala Joy Eslava, porque creo que merecen la pena, salvo que echen a perder su actuación como ya hicieron en la sala Moby Dick en el año 2007, lo que les sirvió para aumentar su aura de malditos.





